Volver a ti (aunque sea por una taza vacía)
El otro día me pillé haciendo algo tan absurdo que me dio la risa… nerviosa. Tenía una taza vacía en la mano. ¿Mi intención? Llevarla al fregadero. ¿Mi destino final? El armario de las medicinas. Ahí estaba yo, mirando el botiquín como si fuera la cafetera. Pero no salió café. Podría echarle la culpa al …