El día que dejé de culpar al tiempo
Hay una pregunta que durante mucho tiempo se me repetía casi cada noche: “¿Dónde se ha ido el día?” No era una pregunta tranquila. Venía con una pequeña incomodidad detrás, como si algo no terminara de cuadrar. Había hecho cosas, sí. Había estado ocupado. Había respondido, resuelto, ido de un lado a otro. Y, aun …








